Tras dejar atrás su sangrienta venganza contra el monte Olimpo, Kratos se retira a la salvaje naturaleza de Midgard. Viviendo como mortal entre deidades nórdicas y bestias míticas, emprende una ardua misión personal junto a su joven hijo Atreus para esparcir las cenizas de su difunta esposa desde el pico más alto de los Nueve Reinos.
Domina un combate visceral e íntimo con cámara al hombro usando la mágica Hacha Leviatán y el emblemático Escudo Guardián. Coordina ataques tácticos con las flechas de Atreus, desata devastadores ataques rúnicos y ejecuta brutales remates capaces de quebrar huesos contra enormes troles, elfos oscuros y formidables deidades nórdicas en batallas cinematográficas sin cortes.